PROCESO CORPORAL INTEGRATIVO

“La desconexión del cuerpo es una epidemia cultural. De todas las pérdidas que hoy en día quiebran el alma humana, este aislamiento puede ser el más alarmante, porque nos separa de las propias raices de la existencia. Ante trabajos que resultar degradantes, rutinas que son automáticas y entornos que aniquilan nuestros sentidos, perdemos la alegría que produce mantener la conexión dinámica con la única presencia viva que tenemos garantizada durante toda la vida: nuestro cuerpo.”

Anodea Judith “Cuerpo de Oriente, mente de Occidente”.

El Movimiento Expresivo es una práctica psicocorporal con la que a través del baile, la música, la voz, el masaje, la dramatización, el dibujo y otras artes plásticas… pretendemos ampliar la conciencia de quiénes somos y equibrar la relación entre los tres dominios (mente, cuerpo y emoción) logrando mayor bienestar y complitud en nuestras vidas.

Nuestro cuerpo es reflejo de nuestra historia personal, en él están plasmados los hábitos emocionales y de pensamiento con los que respondemos automaticamente a las distintas circunstancias de nuestras vidas. Es también el ancla al “aqui y ahora” como posibilidad de sanación, entendiendo sanación como un mejor equilibrio e integración entre nuestro pensamiento, nuestras emociones y nuestras acciones. El trabajo corporal es un camino para salir de nuestros automatismos y rigideces y explorar nuevas formas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, de desbloquear e integrar aspectos o partes desconocidas de nuestro cuerpo y nuestra personalidad.

La práctica regular del Movimiento expresivo nos ayuda a:

  • Vitalizar el cuerpo, mejorar nuestro estado ánimico, y reconectar con un@ mism@, con nuestras sensaciones, emociones, con nuestras necesidades y deseos.
  • Integrar el sentir, pensar y hacer.
  • Desarrollar la conciencia corporal. Reconocer el propio cuerpo con sus cualidades, capacidades y limitaciones, y generar una mirada amorosa y de autocuidado hacia él.
  • Gestionar situaciones de estrés y de cansancio.
  • Descubrir cómo nos relacionamos con nuestras emociones y cómo gestionarlas.
  • Ampliar nuestra capacidad expresiva y de relación.
  • Mejorar la autoestima y la confianza en un@ mism@.
  • Recuperar las respuestas creativas orgánicas ante las distintas situaciones cotidianas.
  • Aprender técnicas de relajación y meditación.
  • Desarrollar la atención y la capacidad de auto-observación.
  • Explorar nuestra creatividad y llevarla a lo cotidiano.

Para asistir a clases o talleres de Movimiento Expresivo no es necesario tener experiencia previa ni ninguna condición física concreta, se adecúa a la características de cada persona.